Todo está oscuro, pero de repente te levantas y le das al interruptor de la luz. Te miras en el espejo y ves que tus pelos han sufrido pequeños daños, en comparación a como estaban ayer por la noche. Las ojeras se unieron al lápiz de ojos, el cual se te había olvidado quitarte antes de ir a la cama. Lentamente, colocas tu mano sobre la cuerda del lado de la ventana para poder subir la persiana. Y haciendo un pequeño esfuerzo, consigues ver la luz del sol. Una sonrisa aparece en tu cara y te dan ganas de arreglarte y volver a salir a la calle, pero, por desgracia, una voz desde el fondo del pasillo te dijo algo que no querías escuchar:
-Mónica. Despierta ya, que es domingo y tenemos que limpiar la casa.
Esa sonrisa que se dibujo en tu rostro al ver la luz del sol, se cambio por cara de tristeza al escuchar las palabras de tu madre. Pero en la vida hay momentos malos y buenos. Momentos que gustan mas y otros que gustan menos. En eso consiste una vida. ¿No crees que te cansarías de estar todo el día haciendo el vago? Ahora pensarás que no, pero inténtalo. Verás como llevo razón.
es super bonito, respecto al blog anterior, si tienes seguidores, yo te sigo y me gusta mucho el blog y lo visito siempre que puedo un beso guapa
ResponderEliminarMhucas gracias guapa y gracias por visitarme. Por cierto, tu blog también me gusta mucho y casi todos los dias te subo alguna visita :D un beso preciosa
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