No sabía como actuar en ese momento, pero mi mirada se mantenía fija en su cuerpo y mi corazón latía a una velocidad impresionante.
Es normal.
Cada vez que lo veo la misma historia.
Ayer todo estaba bien y hoy, de buenas a primeras, dice que no me quiere, que no siente lo mismo que antes. La verdad es que no se como se puede pasar de amar a una persona a no hacerlo de un día para otro y sin motivo alguno. Pero yo, igualmente, lo seguía queriendo. Tonta e ilusa. Prisionera de sus besos. Esos besos que no me volverá a dar.
Esta mañana he intentado hablar con el. Pero nada. No hay manera de que me de otro motivo de dejarme que no sea ese.
Pero solo quiero que sepa, que no me rendiré tan fácil. Esto no acaba aquí.
Nunca puedes decir adiós a una persona, ya que no sabes si esta va a volver a entrar algún día en tu vida.
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